LAS PERSONAS SIN HOGAR Y LA SALUD MENTAL Hay una realidad que vemos a diario en nuestras calles y que, sin embargo, seguimos normalizando: personas sin hogar con enfermedades mentales que permanecen durante años en la calle, deteriorándose poco a poco ante la mirada de todos. Los recursos existentes no se ajustan a la realidad de estas personas. Muchas de estas personas reciben citas, derivaciones y trámites que, en la práctica, no pueden cumplir. Su estado de salud mental les impide organizarse, desplazarse o simplemente sostener un compromiso administrativo. Y cuando no acuden, el sistema sigue adelante… sin ellas. No es solo un déficit de recursos, sino también un fracaso del diseño del sistema para atender eficazmente a este colectivo más vulnerable . Es un fracaso de las instituciones y de los servicios de prevención y atención Mientras tanto, la situación de estas personas se cronifica. La calle agrava sus patologías, aumenta su vulnerabilidad y reduce cada ve...